Límites

Sonó el teléfono. Una, dos y tres veces más. Decidió no contestar. Sintió un pequeño malestar cada vez que veía el número de celular de la llamada entrante. ¿Cómo podía seguir evadiendo sus llamadas? -No es que no la quiera, pensó Lupita, solo es que… uff- como describirla. Asfixiante.

De nuevo apareció en su pantalla el nombre de Rita.  Habían corrido por el parque jugando a “las traes” e incluso lloró con ella su primera decepción amorosa, pero desde hace unos cuantos años, había cambiado. Era criticona, irritante y siempre se quejaba.

Don Abraham no pasó desapercibido la faz de su nieta. Acompañado de dos tazas humeantes de café, la invitó a sentarse. Comenzó con un ¿Cómo va tu día, mi nieta preferida? Abuelito… “soy tu única nieta” dijo riendo. Para enseguida cambiar la expresión alegre a una molesta, al sonar, de nuevo, su teléfono celular.

Él hizo un movimiento para levantarse, pero la mano de Lupita lo detuvo. Aunque la sintió calentita (por el café) estaba rígida. De nuevo se sentó y escuchó de la boca de su nieta lo siguiente:

“Ya no sé qué hacer con ella. Me molesta mucho y me gustaría pedirte consejo sobre este asunto”

El abuelo, la miró y solo dijo en voz alta “Mojonera”

¿La nieta abrió los ojos del tamaño de dos pelotas de béisbol… “mojo…que? Abue, ¿cómo se te ocurre? ¿Por qué me insultas así?

Con una estruendosa risa, Don Abraham, le volvió a decir… Mo-jo-ne-ra… ¿No sabes qué significa? Al ver tu cara, creo que no.

Una mojonera es un poste o marca que sirve de separación física entre un terreno o propiedad y otro. En otras palabras, significa poner un límite.

Déjame ilustrarte con algunos ejemplos. Yo personalmente he conocido tres mojoneras en mi vida, una en la Ciudad de México, en la alcaldía de Iztacalco, otra en Tijuana y la otra en Mexicali.

Ésta última tiene más historias que su estatura. ¿Sabes a qué se parece?… a un obelisco, como eso que hacían en Egipto y Roma, sólo que más pequeña. Recuerdo que está sobre una Calzada, la Cristóbal Colón, ahí vivía cerquita un amigo.

Según me platicó – sí, otro amigo- dice que encontró un libro donde se refiere a un documento de la Colección Adalberto Walther Meade del Instituto de Investigaciones Históricas de la Universidad Autónoma de Baja California donde se describe una serie de acuerdos sobre terrenos públicos juntitos a la línea divisoria entre Estados Unidos y nuestro país y que en el punto número cinco de este tratado, en su último párrafo especifica la frontera entre la Alta y la Baja California.

Este mismo amigo, me enseñó una copia de un libro llamado…

Espérame, Lupita porque está bien largo el título y quiero decirlo de un “jalón”. Don Abraham tomó aire y dijo de corridito:

Memoria de la Sección mexicana de la Comisión Internacional de límites entre México y los Estados Unidos que restableció los monumentos de El Paso al Pacífico; (aquí ya no pudo más y tuvo que jalar más aire) bajo la dirección por parte de México del ingeniero Jacobo Blanco, jefe de la Comisión mexicana.

¡¡¡Hurra!!! Me acordé. Eso tiene que valer un punto ¿no?… Riendo, continuó contándole a su nieta que este libro escrito en 1901 definía el material del cual estarían fabricados los monumentos, fierro o acero fundido, el espesor del metal, su altura, las medidas en general del monumento. Incluso venían tanto en centímetros como en pulgadas.

Otro dato curioso, que, de hecho, es muy chistoso, el tratado, donde venían estipulados los límites, se llama como tú… Tratado de Guadalupe- Hidalgo.

Eso sí, yo lo vi con mis ojitos.

¡¡¡Ay abuelo, no creo que seas tan… grande!!!

No Lupita, no es que yo haya presenciado la firma del tratado, te hablo de la mojonera hay una placa con los datos y la fecha: 2 de febrero de 1848. También, tiene una inscripción que dice que la destrucción de este monumento es un delito punible por México o por Estados Unidos.

Así que Lupita, también es un monumento histórico. Ya te lo he repetido varias veces, pero lo hago de nuevo. Es un inmueble, testigo de nuestra historia y fue construido en el siglo XIX. Amén de todas las historias cotidianas que hayan ocurrido ahí. Creo que ahí fue donde mi amigo se quedaba de ver con sus amigos y posteriormente con la novia que ahora es su esposa.

-Mira qué bonito! ¿no te parece?

-Ya sé que siempre me lo tienes que recordar, pero ¿Solo los edificios construidos en el siglo XIX son monumentos históricos?

-Ay mi Lupita tan despistada. No, mija. Los que fueron construidos entre los siglos XVI al XIX. No te preocupes, que aquí tienes a tu viejo para que te lo recuerde cada vez que sea necesario.

-Ahora… ¿Ya me entiendes qué tienes que hacer con Rita?

-Si. Tengo que hablar con ella para ponerle límites.

Referencias

https://www.rae.es/drae2001/mojonera

https://catalogonacionalmhi.inah.gob.mx/consulta_publica/detalle/1328

https://catalog.hathitrust.org/Record/010433393

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